LOS ISRAELITAS ESPERAN EL SALVADOR PROMETIDO
Estudio 36
Texto: 1 Reyes, Isaías, Zacarías, Salmos, Esdras, Nehemías
Temas: Dios cumple sus promesas
Los Israelitas Esperan el Salvador Prometido
Los años pasaron y los israelitas fueron gobernados por muchos reyes, de los cuales algunos eran buenos, otros malos. Recuerden que hemos estudiado de Saúl, de Davíd y de Acab.
Los reyes malos llevaron a los israelitas al pecado. Ellos pecaron contra el Señor, su Dios, quien los sacó de Egipto. Ellos adoraron a otros dioses y siguieron las prácticas de las naciones en su alrededor. Ellos levantaron piedras sagradas en cada colina, quemaron incienso en honor de los otros dioses y adoraron ídolos. Tambien ofrecian incienso y libaciones, ofrendas de vino, a una diosa que llamaban la Reina del Cielo, y hacían tortas en su imagen.
Por medio de los profetas, como Elías y otros, el Señor había advertido a los israelitas. Pero ellos no hicieron caso. Ellos despreciaron las leyes de Dios y la alianza que el Señor había hecho con Abraham, Isaac, y Jacob. Siguieron a dioses que no tenían ningún valor, por lo que también los israelitas perdieron su valor. Practicaron la adivinación y se entregaron a hacer lo malo en los ojos del Señor.
Entonces, el Señor rechazó a todos los descendientes de los israelitas y los humilló, entregándolos en manos de sus enemigos. Primero, dividió el reinado en dos partes. Cayó la parte norte a Asiria y después cayó el sur a Babilonia. Así, los de Israel fueron llevados cautivos.
Pasaron muchos años y aunque los israelitas estaban cuativos, Dios no les había olvidado. Después de muchos años Dios levantó líderes como Esdras y Nehemias para llevar a algunos de los israelitas de vuelta a la tierra de Israel, para reconstruir el templo de Dios y los muros de la ciudad de Jerusalén. Hicieron esto con el permiso del rey de Babilonia, pues la tierra de Israel ya le pertenecía a él.
Durante todo el tiempo de los reyes de Israel, y también cuando fueron llevados cautivos a otras tierras, Dios siempre mandó profetas a su pueblo para advertirles y animarles. Por medio de estos profetas, Dios les hablaba a los israelitas de las consecuencias de sus pecados, rogándoles que se arrepintieran, y les hablaba de su fidelidad, y les daba promesas para el futuro.
Había un profeta llamado Isaías. Dios le dio una visión para compartir con su pueblo. Dios dijo que un día una virgen daría a luz a un hijo. Este hijo sería llamado Emanuel, que quiere decir “Dios con nosotros.” Tambíen sería llamado Dios invencible, Padre eterno, Principe de Paz.
Isaías le dijo al pueblo hebreo que Dios iba a hacer la vida de este hombre, el sacrificio por nuestro pecado. El tenía que sufrir mucho, sin abrir su boca, llevado como cordero al matadero. Dijo que nuestra maldad sería cargado sobre él. También, dijo que él moriría y sería sepultado en la tumba de un hombre rico.
Otros profetas también profetizaron sobre este Salvador, o el Mesías. Uno dijo que El Mesías iba a nacer en el pueblo de Belén. Otro dijo que el iba a ser traicionado por uno de sus amigos por treinta monedas de plata. Y aun otro dijo que sería sepultado en la tumba de un rico, pero no iba a quedar muerto.
El profeta Isaías también profetizó que el Mesías extendería su poder a todas partes y se sentaría en el trono de Davíd para siempre. Esta profesía les gustaba a los Israelitas y ellos esperaban que llegue este rey para sacarlos de su tristeza.
Pero por muchos y muchos años no se cumplieron ninguna de estas profecías. Pasaron 400 años en los cuales nadie escribió nada de Dios, por lo menos no se guardó nada. Pero Dios estaba trabajando en el mundo preparándolo para el día de la llegada del Mesías. El Mesías iba a nacer en Israel, pero Dios quería que no solamente los israelitas lo conocieran, sinó todo el mundo.
Babilonia había conquistado a Judá, y luego fue conquistado por Persia. Después hubo otras guerras y Grecia conquistó a toda la región. La gente, incluso los israelitas, fueron obligados a hablar en el idioma griego. Después los ejercitos de Roma conquistaron a todas las naciones, y todos, incluso los israelitas, tenían que pagarles impuestos.
Parecía que nada andaba bien, pero Dios estaba preparando el mundo para recibir las noticias del Prometido. El hecho de que mucha, mucha gente hablaba el mismo idioma griego, y que los romanos habían construido muchos caminos para que se pueda viajar de un lugar a otro, ayudó más tarde a que muchos oyeran del Mesías.
Pero nos estamos adelantando un poco en nuestra historia. En el próximo estudio, vamos a ver como Dios, otra vez, se revela a su pueblo Israel, después de muchos años de silencio.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. Los años pasaron y los israelitas fueron gobernados por muchos reyes. ¿Cómo eran
esos reyes? -- Algunos eran buenos, otros malos.
2. ¿Cómo llevaron los reyes malos al pecado a los israelitas? -- Ellos pecaron contra
el Señor, su Dios. Adoraron a otros dioses y siguieron las prácticas de las
naciones en su alrededor. Ellos levantaron piedras sagradas en cada colina, quemaron
incienso en honor de los otros dioses y adoraron ídolos. Tambien, ofrecian incienso y
libaciones, ofrendas de vino, a una diosa que llamaban la Reina del Cielo, y hacían
tortas en su imagen.
3. ¿Cómo había advertido Dios a los israelitas y sus reyes de su pecado? -- El mandó a
los profetas para advertirles que su pecado traería castigo.
4. ¿Cómo reaccionaron los israelitas al mensaje de los profetas? -- Ellos no se
arrepentieron. Ellos despreciaron las leyes de Dios y la alianza que el Señor había
hecho con Abraham, Isaac, y Jacob. Siguieron a dioses sin ningún valor, por lo que
también los israelitas perdieron su valor. Practicaron la adivinación y se entregaron a
hacer lo malo en los ojos del Señor.
5. Por causa de su pecado, ¿qué le pasó al pueblo de Dios? -- Dios rechazó a todos los
descendientes de los israelitas y los humilló, entregándolos en manos de sus enemigos.
6. ¿Por qué Dios castigó a su pueblo por su desobediencia? -- Porque El es un Dios
santo, puro, y limpio. El no puede aguantar el pecado.
7. ¿Qué le sucedió al país de Israel? -- El reinado fue dividido en dos partes. Cayó la
parte norte a Asiria, y después cayó el sur a los de Babilonia. Así, los de Israel fueron
llevados cautivos.
8. Aunque los israelitas estaban cuativos por muchos años, cómo mostró Dios su
compasión a ellos? -- Dios levantó líderes para llevar a algunos de los israelitas de
vuelta a la tierra de Israel, para reconstruir el templo de Dios y los muros de la ciudad
de Jerusalén. Hicieron esto con el permiso del rey de Babilonia, pues la tierra de
Israel ya le pertenecía a él.
9. Durante todo el tiempo de los reyes de Israel, y también cuando fueron llevados
cautivos a otras tierras, Dios siempre mandó profetas a su pueblo para advertirles y
animarles. ¿Qué dijeron esos profetas para animar al pueblo de Dio? -- Los profetas
les hablaban de la fidelidad de Dios, y les daban promesas para el futuro.
10. Había un profeta llamado Isaías. ¿Cuál era la visión de Dios que él compartió con
su pueblo? -- Dios dijo que un día una virgen daría a luz a un hijo. Este hijo sería
llamado Emanuel, Dios invencible, Padre eterno, y Principe de Paz.
11. ¿Qué quiere decir “Emanuel?” -- Quiere decir “Dios con nosotros.”
12. ¿Qué más profetizó Isaías sobre ese prometido, o el Mesías? -- Isaías les dijo al
pueblo hebreo que Dios iba a hacer la vida de este hombre, el sacrificio por nuestro
pecado. El tenía que sufrir mucho, sin abrir su boca, llevado como cordero al
matadero. Dijo que nuestra maldad sería cargado sobre él. También, dijo que el
moriría y sería sepultado en la tumba de un hombre rico.
13. Entonces, por qué Dios quería mandar ese hombre prometido? -- Porque ese
hombre sería el sacrificio por nuestro pecado.
14. Ese hombre sería el sacrifício por el pecado de los hebreos solamente? -- No, por el
pecado de toda la gente en el mundo.
15. Otros profetas también profetizaron de ese prometido, o el Mesías. ¿Cuáles eran sus
profecías? -- Uno dijo que el Mesías iba a nacer en el pueblo de Belén. Otro dijo
que el iba a ser traicionado por uno de sus amigos por treinta monedas de plata. Y
aun otro dijo que sería sepultado en la tumba de un rico, pero no iba a quedar muerto.
16. Después de anunciar estas profesías, ¿Dios los cumplió inmediatamente? -- No.
17. ¿Cuánto tiempo pasó sin cumplir las profesías de estos profetas? -- Muchos años
pasaron sin que se cumpliera ninguna de estas profecías.
18. Dios, todavía, estaba trabajando durante esos años? -- Sí. Dios estaba
trabajando en el mundo preparándolo para el día de la llegada del Mesías.
19. ¿Qué podemos aprender del pueblo de Dios en esta historia? -- Ellos no pudieron ser
fieles a Dios. Su pecado trajó el castigo y la muerte.
20. ¿Qué podemos aprender de Dios en esta historia? -- Aunque su pueblo le
desobecedió y fue castigado, Dios le amaba. Su plan para mandar un Salvador a
salvarles de su pecado. Mostró su compasión y amor no solamente a los israelitas,
sinó a todo el mundo.
21. ¿Tienes alguna pregunta acerca de esta historia?
22. ¿Quién puede repitir la historia ahora?
Esta historia se encuentra en varios libros de la Biblia.