ISRAEL QUIERE UN REY

Estudio 33

 

Texto:  1 Samuel 8:1-9, 19-20; 9:1,2; 10:1-6; 12:13, 24, 25; 13:1-14; 15:1-23; (Deut. 17:14-20)

 

Temas:  Dios es santo; Dios no aguanta el pecado; Dios quiere ser líder de su pueblo

 

Israel Quiere Un Rey                                    1 Samuel 8:1-9, 19-20; 9:1,2; 10:1-6;

12:13, 24, 25; 13:1-14; 15:1-23;

 

Samuel era uno de los caudillos o líderes que Dios dio para gobernar a los israelitas. El era el líder espiritual, el sumo sacerdote para el pueblo.  Cuando ya éra  viejo, Samuel nombró a sus hijos como líderes o caudillos de Israel.  Sin embargo, ellos no obedeciéron a Diós como su padre, sino que se volvieron ambiciosos, y se dejaron sobornar, y no gobernaron con justicia.  Entonces los ancianos de Israel fueron a Samuel para decirle:  -- Tú ya eres anciano, y tus hijos no se portan como tú; por lo tanto, nombra un rey que nos gobierne, como es costumbre en todas las naciones.-

            Samuel estaba disgustado porque le pedían un rey, y se dirigió en oración al Señor; pero el Señor le respondió:  -- Atiende cualquier petición que el pueblo te haga, pues no es a ti a quien rechazan, sino a mí, para que yo no reine sobre ellos.  Pero antes adviérteles seriamente de todos los privilegios que el rey que los gobernará tendrá sobre ellos. –

            Entonces, Samuel les avisó que tendrían que servir de soldados, de cocineros, de todo al servicio del rey.  También sus cosechas y rebaños serían destinados al rey.

            Pero el pueblo respondió:  -- No importa.  Queremos tener rey, para ser como las otras naciones. --

            En la tribu de Benjamín había un hombre.  El tenía un hijo llamado Saúl.  No había otro israelita tan guapo como Saúl.  Dios le dijo a Samuel que consagre a Saúl como rey de israel.  Entonces Samuel tomó aceite, lo derramó sobre la cabeza de Saúl, y lo besó para consagrarlo como el nuevo  rey de Israel.  Entonces el espíritu del Señor se apoderó de él y fue un hombre múy  útil para Diós.  Dios le cambió el corazón. 

            Después, Samuel dijo:  -- El Señor les ha dado el rey que le pidiereon.  Ustedes solo tienen que respetar al Señor y rendirle culto con verdad y con todo corazón, teniendo en cuenta lo mucho que él ha hecho por ustedes.  Pero si deciden  hacer lo malo, tanto ustedes como su rey serán destruidos. --

            Saúl llevaba ya algunos años reinando cuando un pueblo enemigo llamado los filisteos se juntaron para luchar contra los israelitas.  Los israelitas se vieron en grave peligro, y se escondiéron de sus enemigos en cuevas y hoyos en la tierra.  Saúl estaba en el pueblo de Guilgal y todo su ejército lo seguía lleno de miedo a causa de los filisteos.  Samuel le había dicho a Saul que le espere siete días en Guilgal para que él ofrezca holocausto al Señor y pida sus bendiciones para la batalla contra los filisteos.  Esto éra algo que solamente Samuel  podía hacer en su posición de sumo sacerdote.  Saúl esperó los siete días, como había indicado Samuel; pero Samuel no llegó a Guilgal, y la gente comenzaba a irse.  Entonces, Saúl mismo ofreció el holocausto en vez de esperar a Samuel.  Cuando Saúl estaba terminando de ofrecer el holocausto al Señor, llegó Samuel.  Llegando, Samuel le dijo:  -- ¿Por qué has hecho esto?  Si hubieras obedecido la orden que el Señor te dio, él habría confirmado para siempre tu reinado en Israel.  Pero, ahora, el Señor buscará a otro  hombre de su agrado y lo nombrará jefe de su pueblo. -- 

            Pero, Dios no lo quitó a Saúl de su puesto inmediatamente.  Un día, Samuel le dio un mensaje de Dios a Saúl:  -- Voy a castigar a los amalecitas por lo que le hicieron a Israel cuando venía de Egipto.  Por lo tanto, ve y atácalos; destrúyelos junto con todas sus posesiones, y no les tengas compasión.  -- 

Entonces Saúl atacó a los amalecitas y los derrotó.  Sin embargo, Saúl y su ejército dejaron con vida a Agag, el rey, y no mataron las mejores ovejas, ni los toros, ni los becerros más gordos, ni destruyeron las cosas de valor. 

Luego el Señor le habló a Samuel, y le dijo:  —Me pesa haber hecho rey a Saúl, porque se ha apartado de mí y no ha cumplido mis órdenes.  -- 

Samuel se quedó muy inquieto, y durante toda esa noche estuvo clamando al Señor.  A la mañana siguiente Samuel fue a donde estaba Saúl, el cual le dijo:  -- El Señor te bendiga.  Ya he cumplido la orden del Señor.  --

--¿Entonces, qué significan esos balidos de ovejas y esos bramidos de toros que estoy escuchando?  -- respondió Samuel.

—Los han traído de la batalla para ofrecerlos en sacrificio al Señor.  Pero hemos destruido lo demás.  -- 

-- ¡Calla, que te voy a comunicar lo que el Señor me dijo anoche! – le interrumpió Samuel.  Si el Señor te envió con la orden estricta de destruir a esos pecadores amalecitas, y de atacarlos hasta acabar con ellos, ¿por qué desobedeciste sus órdenes y te lanzaste sobre lo que se le quitó al enemigo, actuando mal a los ojos del Señor? -- 

Saúl insistió que todo esto guardaba para sacrificar en honor del Señor en Guilgal, pero Samuel le dijo: -- Más le agrada al Señor que se le obedezca, y no que se le ofrezcan sacrificios y holocaustos; vale más obedecerlo y prestarle atención.  Tú has rechazado los mandatos de Dios, ahora él te rechaza como rey.  -- 

Saúl dijo a Samuel:  --Sí, he pecado porque tuve miedo de la gente y antendí su petición.  -- Saúl rogó a Samuel que vaya a Guilgal con él.  Se fueron juntos, pero después, Samuel nunca más volvió a ver a Saúl, aunque le causó mucha tristeza que el Señor había rechazado a Saúl como rey de Israel.

Sí, así es.  Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios.  Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.

           

Preguntas:

 

1.  ¿Quién era Samuel?  --  El era uno de los caudillos o líderes que Dios dio para

     gobernar a los israelitas.  El era el líder espiritual, el sumo sacerdote para el pueblo.

2.  Al envejecerse, ¿qué hizo Samuel?  -- El nombró a sus hijos como líderes de Israel.  

3.  ¿Cómo se comportaron los hijos de Samuel?  -- Ellos no se comportaron como su

     padre, sino que se volvieron ambiciosos, y se dejaron sobornar, y no trabajaron con

     justicia. 

4.  ¿Los israelitas estaban felices con eso?  -- No.

5.  ¿Qué hiciéron los israelitas?  --  Ellos se quejaron a Samuel sobre el comportamiento

     de sus hijos, pidiendo un rey en el lugar de ellos. 

6.  ¿Por qué los israelitas querían un rey?  -- Porque era la costumbre de las otras

     naciones de ser gobernado por un rey.

7.  ¿Cómo respondió Dios cuando Samuel le avisó del deseo de los israelitas por un rey? 

     -- Dios le respondió: -- Atiende cualquier petición que el pueblo te haga, pues no es a

     ti a quien rechazan, sino a mí, para que yo no reine sobre ellos. --

8.  ¿Quién quería Dios que sea rey sobre los israelitas? – El mismo.

9.  ¿Los israelitas querían que Dios fuera su rey?  -- No.

10.  ¿Cuáles eran las consecuencías que Samuel les advirtió sobre su decisión de tener un

       rey?  -- Samuel les advirtió que los israelitas tendrían que servir de soldados, de

       cocineros, y de todo al servicio del rey.  También sus cosechas y rebaños serían

       destinados al rey.

11.  Después de escuchar eso, ¿los israelitas cambiaron su pensar sobre un rey?  -- No.

       Ellos querían ser como las otras naciones alrededor de ellos. 

12.  ¿A quién le dijo Dios a Samuel que consagra como rey de Israel?  -- Dios le dijo a

       Samuel que lo consagra a Saúl.

13.  ¿Qué pasó cuando Samuel consagró a Saul como rey?  -- El espíritu del Señor se

       apoderó de él.  Dios le cambió el corazón.

14.  ¿Quién tiene el poder de apoderarse de una persona y hacerlo útil?  -- Solamente

       Dios.

15.  ¿Cuál era la advertencia que Samuel les dijo al pueblo y a su nuevo rey?  -- El les

       dijo:  --  Ustedes solo tienen que respetar al Señor y rendirle culto con verdad y con

       todo corazón, teniendo en cuenta lo mucho que él ha hecho por ustedes.  Pero si se

       empeñan en hacer lo malo, tanto ustedes como su rey serán destruidos. --

16.  Saúl llevaba ya algunos años reinando cuando los filisteos se juntaron para luchar

       contra los israelitas.  ¿Los israelitas se sentieron oprimidos por los filisteos?  -- Sí. 

       Ellos se vieron en grave peligro, escondiendose en cuevas y hoyos en la tierra. 

17.  Samuel había indicado a Saúl que él tenía que esperar a su llegada para que él haga

       holocausto al Señor antes de atacar a los filisteos.  Cuando Samuel se tardó, ¿qué

       hizo Saúl?  -- Saúl mismo ofreció el holocausto en vez de esperar a Samuel. 

18.  ¿Por qué Saúl ofreció el holocausto en vez de esperar a Samuel?  -- Porque sus

       soldados comenzaban a irse.

19.  ¿Quiénes tenían el derecho hacer los holocaustos y sacrificios?  -- Solamente los

       sacerdotes tenían este derecho.

20.  ¿Qué le dijo Samuel a Saúl después de ver el holocuasto?  -- Samuel le dijo:  --

       ¿Por qué has hecho esto?  Si hubieras obedecido la orden que el Señor te dio, él

       habría confirmado para siempre tu reinado en Israel.  Pero, ahora, el Señor buscará

       un hombre de su agrado y lo nombrará jefe de su pueblo. -- 

21.  ¿Saúl pecó? – Sí.

22.  ¿Dios quitó a Saúl de su puesto inmediatamente?  --  No. 

23.  Cuando Saúl y los israelitas atacaron a los amalecitas, ¿Qué instrucciones le dio Dios

       a  Saúl?  -- Dios le dijo:  -- Destrúyelos junto con todas sus posesiones, y no les

       tengas compasión. 

24.  ¿Saúl y su ejército obedecieron la orden de Dios de destruirlos completemente?  --

       No.

25.  ¿Qué hiciéron Saúl y los soldados?  -- Ellos dejaron con vida a Agag, el rey, y no

       mataron las mejores ovejas, ni los toros, ni los becerros más gordos, ni destruyeron

       las cosas de valor.

26.  ¿Dios sabía que Saúl le desobedeció?  -- Sí.

27.  ¿Es posible cubrir el pecado con mentira?  -- No.  Por qué?  -- Porque Dios lo sabe

       todo.

28.  Saúl insistió que todo eso guardaba para sacrificar en honor del Señor en Guilgal.

       Pero, ¿Qué le respondió Samuel acerca de sacrificio y obediencia? -- El le dijo: --

       Más le agrada al Señor que se le obedezca, y no que se le ofrezcan sacrificios y

       holocaustos; vale más obedecerlo y prestarle atención.  Tú has rechazado los

       mandatos de Dios, ahora él te rechaza como rey.  –

29.  Entonces, ¿qué prefería a Dios? -- ¿obediencía o que Saúl le ofrezca un sacrificio?

       – El prefería obedecencía.  

30.  Hoy en día, ¿nuestros ritos y tradiciones de adoración le agradan a Dios si no

       estamos obedeciéndole? --  No.

31.  ¿Por qué Saúl fue rechazado por Dios como rey de Israel?  --  Porque él no quería

       obedecer las instrucciones de Dios.  El pensó que sus planes eran más importantes

       que los de Dios.

32.  Escuchando esta historia, ¿qué quiere Dios de los que le siguen a El?  --  La

       obediencia.

33.  ¿Ahora, quién puede relatar este estudio?

 

Esta historia se encuentra en el libro de 1 Samuel en los capitulos 8 al 15