JOSUÉ

Estudio 31

 

Texto:  Deuteronomio 8:2 -4, 7; 34:1-6; Josué 1:1-2; 8-9;  Josué 2:1-13, 18, 21, 23-24; 3:1, 7, 14, 16-17; 4:13, 18-20; 5:3-10, 12; 6:1-2, 11, 13-16, 20-21, 25-27; Jueces 2:7

 

Temas:  Dios es todo poderoso; Dios está en la batalla por su pueblo

 

Josué                          Deuteronomio 8:2 -4, 6b,7; 34:1-6; Josué 1:1-2; 8-9;  Josué 2:1-13, 18, 21, 23-24; 3:1, 7, 14, 16-17; 4:13, 18-20; 5:3-10, 12; 6:1-2, 11, 13-16, 20-21, 25-27; Jueces 2:7

 

            Después de una larga marcha de cuarenta años en el desierto, todos los israelitas de la generación que rechazaron el informe bueno de los exploradores de Canaán, murieron.  Antes de morir, Moisés les dijo a los israelitas:        

          Acuérdense de todo el camino que el Señor su Dios les hizo recorrer en el desierto para ponerlos a prueba, a fin de conocer sus pensamientos y saber si iban a cumplir o no sus mandamientos.  Y aunque los hizo sufrir y pasar hambre, después los alimentó con maná, para hacerles saber que no solo del pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de los labios del Señor.  Durante esos cuarenta años no se les gastó la ropa, ni se les hincharon los pies.  Hónrenlo y sigan las enseñanzas que Dios les ha dado.  Porque el Señor los va a llevar a una buena tierra. --

            Más tarde, Dios llevó a Moisés a un lugar donde podia ver de lejos la tierra prometida, y allá murió Moisés.

            Después que murió Moisés, habló el Señor a Josué y le dijo: -- Ahora eres tú quien debe cruzar el río Jordán con todo el pueblo de Israel, para ir a la tierra que voy a darles a ustedes.  Repite siempre lo que dice el libro de la ley de Dios, y medita en él de día y de noche, para que hagas siempre lo que éste ordena.  No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas. 

            Entonces, Josué mandó en secreto a dos espías para cruzar el río y explorar la región y la ciudad de Jericó.  Ellos fueron, y llegaron a la casa de una prostituta de Jericó que se llamaba Rahab, en donde se quedaron a pasar la noche.  Pero alguien dio aviso al rey de Jericó. 

            Entonces el rey mandó a decir a Rahab: -- Saca a los hombres que vinieron a verte y que están en tu casa, porque son espías. –

            Pero ella los escondió y dijo: -- Es verdad que unos hombres me visitaron, pero no sé a dónde se fueron.  Pero si ustedes salen en seguida a perseguirlos, los podrán alcanzar. –

            En realidad, ella los había hecho subir a la azotea, y estaban allí escondidos.   Los hombres del rey los persiguieron en dirección del río Jordán.

            Entonces, antes que los espías se durmieran, Rahab subió a la azotea y les dijo:  -- Yo sé que el Señor les ha dado esta tierra a ustedes, porque él ha hecho que nosotros les tengamos mucho miedo.  Sabemos que cuando ustedes salieron de Egipto, Dios secó el agua del Mar Rojo para que ustedes pasaran.  También sabemos que nadie se atreve a enfrentarse con ustedes. Porque el Señor, el Dios de ustedes, es Dios lo mismo arriba en el cielo que abajo en la tierra.  Por eso yo les pido que van a tratar bien a mi familia, de la misma manera que yo los he tratado bien a ustedes.  ¡Sálvennos de la muerte!

            Antes de salir, los espías le dijeron: -- Cuando entremos en el país, tú deberás colgar esta soga roja de la ventana por la que nos has hecho bajar.  Reúne entonces en tu casa a toda tu familia.  Entonces los despidió, y ellos se fueron.  Después ella ató la soga roja a su ventana.

            Los espías cruzaron el río y regresaron a donde estaba Josué, a quien contaron todo lo que les había pasado.  Le dijeron: -- El Señor ha puesto toda la región en nuestras manos.

            Al día siguiente, Josué y todos los israelitas salieron y llegaron al río Jordán.  El Señor le dijo a Josué: -- Los israelitas verán que yo estoy contigo como estuve con Moisés.  --

            Entonces, Los israelitas salieron de sus tiendas de campaña para cruzar el río, y delante de ellos iban los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza.  Se dividió el agua del río y los israelitas cruzaron frente a la ciudad de Jericó en terreno seco.  Cerca de cuarenta mil hombres armados y listos para la guerra desfilaron ante el Señor.  Tan pronto como los sacerdotes salieron del Jordán, el agua del río volvió a su lugar. 

            Los israelitas acamparon en Guilgal.  Allí Josué colocó doce piedras para que en el futuro los israelitas puderian recordar lo que Dios había hecho por ellos.  También Dios hizo que Josué circuncidara a todos los hombres para que sean apartados de los que no adoraron al verdadero Dios.  Celebraron la Pascua y desde entonces no volvió a haber maná, así que los israelitas se alimentaron de lo que producía la tierra de Canaán.

            Nadie podía entrar ni salir de Jericó, pues se habían cerrado las puertas de la ciudad para defenderla de los israelitas.  Pero el Señor le dijo a Josué:  --Yo te he entregado Jericó.  Y Dios le dijo que hacer.  Josué hizo que los sacerdotes con el arca del Señor diera una vuelta alrededor de la ciudad.  Los hombres de combate, iban delante y detrás del arca.  Al segundo día le dieron otra vuelta a la ciudad y volvieron al campamento.  Y durante seis días hiceron lo mismo.  Al séptimo día se levantaron de madrugada y marcharon alrededor la ciudad, pero ese día le dieron siete vueltas.  Cuando los sacerdotes tocaron las trompetas por séptima vez, la gente gritó, y la muralla de la ciudad se vino abajo.  Entonces avanzaron directamente y lo destruyeron por completo.  Pero Josué les perdonó la vida a Rahab y a su familia.

            Luego, Josué dijo:  --Maldito sea el que intente reconstruir la ciudad de Jericó. -- El Señor ayudó a Josué y él guió a los israelitas para conquistar a Canaán.  El territorio fue dividido entre los descendientes de los hijos de Jacob  Mientras Josué vivió, los israelitas adoraron al Señor, su Dios. 

Sí, así es.  Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios.  Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.

 

Preguntas:

 

1.  ¿Cuántos años Dios les hizo recorrer a los israelitas en el desierto?   --  Cuarenta años.

2.  ¿Por qué Dios los tuvo tanto tiémpo en el desiérto?  --  Dios lo hizo para ponerlos a

     prueba, a fin de conocer sus pensamientos y saber si iban a cumplir o no sus

     mandamientos.    

3.  ¿Murió toda la generación de los israelitas que rechazó el informe bueno de los

     exploradores de Canaán?  --  Sí.

4.  ¿Qué nos enseña eso sobre Dios?  --  El cumple su palabra.

5.  ¿Guiába Dios a los israelitas por el desierto para destruirlos a todos?  -- No.

6.  ¿Cómo mostró Dios a su pueblo su amor y compasión durante esos cuarenta años?  --    

     Aunque Dios los hizo sufrir y pasar hambre, después los alimentó con maná.  Durante

     esos cuarenta años no se les gastó la ropa, ni se les hincharon los pies. 

7.  ¿Dios quería que el hombre viva solamente de pan? -- No, pero de todo lo que sale de

     los labios de Dios. 

8.  ¿Qué significa eso para nosotros?  --  Dios quiere que nosotros le honremos en nuestra

     vida diaria.  Obedeciendo sus enseñanzas y mandamientos, es importante porque

     solamente así El nos puede dar una vida con proposito.    

9.  ¿Cómo mostró Dios su compasión a Moisés antes que él muera?  --  Dios lo llevó a

     Moisés a un lugar donde podia ver de lejos la tierra prometida.

10.  Después que murió Moisés, ¿a quién escogió Dios para guiar su pueblo?  -- El

       escogió a Josué. 

11.  ¿Por qué Dios quería que Josué repita siempre lo que dice el libro de la ley de

       Dios a su pueblo y medita en El de día y de noche?  -- Porque ahora Josué iba a guiár

       el pueblo de Dios.  Dios sabía cual era el mejor líder para su pueblo y El quería que

       Josué tenga éxito.  Los mandamientos y las enseñanzas de Dios eran vida para su

       pueblo.

12.  ¿Piensan que Dios quiere que nosotros repitamos siempre sus palabras y meditemos

       en El de día y de noche?   -- Sí.

13.  ¿Que promesa dió Dios a Josué?  --  Dios le dijo: No tengas miedo ni te desanimes

       porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas. -- 

14.  ¿Qué quería Dios que Josué haga ahora?  -- El quería que Josué guíe a su pueblo a

       cruzar el río Jordán para entrar en la tierra prometida que se llamaba Canaán.   

15.  ¿Por qué Josué mandó en secreto a dos espías a Jericó?  --  El los mandó para

       explorar y averiguár como estaban los habitantes y la ciudad.

16.  Cuando los espías entraron a Jericó, ¿a la casa de quien llegaron ellos?  --  Ellos

       llegaron a la casa de Rahab. 

17.  ¿Quién era Rahab?  -- Ella era una prostituta.

18.  ¿Qué hizo Rahab para proteger a los dos espías de los hombres del rey de Jericó?  --

       Ella los escondió en su casa.

19.  ¿Por qué Rahab hizo eso?  --  Porque ella se dio cuenta que el Dios de los israelitas

       era el único Dios.  Ella creía que Dios iba a cumplir su promesa a los israelitas y  

       darles el territorio de Canaán.    

20.  ¿Rahab era un miembro del pueblo Israelita?  -- No.

21.  ¿Cómo sabía ella la verdad sobre Dios? --  Ella había escuchado las historias sobre

       como Dios había liberado a su pueblo de Egipto.  Ella había escuchado la verdad

       sobre Dios y lo creyó.

22.  ¿Los espías se comprometieron a salvar a Rahab y su familia cuando los israelitas

       entraran al país?  -- Sí.

23.  ¿Cuál era el plan que ellos hicieron para ayudar a los israelitas a conocer la casa de

       Rahab?  --  Ella y su familia tenía que reunirse en su casa y colgar una soga roja de la

       ventana.  

 

24.  Los espías cruzaron el río y regresaron a donde estaba Josué, ¿a quien contaron todo

       lo que les había pasado?  -- A Josué.  ¿Que le dijeron?  -- Le dijeron:  -- El Señor ha

       puesto toda la región en nuestras manos. –

25.  ¿Cuál es la diferencia en este informe y el informe de los doce espías cuarenta años

       antes?  -- Estos dos espías creyeron que Dios tenía el poder para ayudarles conquistar

       Canaán.  La mayoría de los espías cuarenta años antes no creyeron eso.

26.  ¿Qué hizo Dios para que su pueblo cruzara el río Jordán?  --  El dividió el agua del

       río y los israelitas cruzaron frente a la ciudad de Jericó en terreno seco.  Tan pronto

       como los sacerdotes salieron del Jordán, el agua del río volvió a su lugar. 

27.  ¿Dios hizo algo similar para los antepasados de los israelitas?  -- Sí.  ¿Qué evento

       era?  --  Cuando Dios dividió el Mar Rojo para permitir que su pueblo pase.

28.  ¿Qué hizo Josué cuando los israelitas llegaron a su campamento cerca  de Jericó?  -- 

       Josué colocó doce piedras como un altar para que en el futuro los israelitas puderian

       recordar lo que Dios había hecho por ellos.  También Dios hizo que Josué

       circuncidara a todos los hombres para que ellos fuesen apartados de los que no

       adoraban al verdadero Dios.  Después, todos celebraron la Pascua.  

29.  ¿Cuál era el plan que Dios le dio a Josué para conquistar a Jericó?  --  Josué haría

       que los sacerdotes con el arca del Señor dieran una vuelta alrededor de la ciudad.

       Los hombres de combate, irían delante y detrás del arca.  Al segundo día le darían

       otra vuelta a la ciudad y volverían al campamento.  Y durante seis días harían lo

       mismo.  Al séptimo día se levantarían de madrugada y marcharían alrededor de la

       ciudad, pero ese día le darían siete vueltas.  Cuando los sacerdotes tocarían las

       trompetas por séptima vez, la gente gritaría, y la muralla de la ciudad se vendría

       abajo. 

30.  ¿Josué y los israelitas obedecieron las instrucciones del Señor?  -- Sí.

31.  ¿Había otra manera en que el pueblo de Dios hubiéra podido vencer a Jericó?  --

       No.  Ellos tuvieron éxito porque ellos obedecieron las instrucciones de Dios. 

32.  ¿Dios cumplió su promesa a Josué de estar con él y con los israelitas cuando

       ellos entraron a Canaán?  -- Sí.

33.  ¿Dios les dio a los israelitas el territorio de Canaán?  -- Sí.

34.  ¿Han visto en las historias un ejemplo en que Dios no lo cumplió una promesa?  --

       No. 

35.  ¿Qué nos enseña eso sobre Dios?  --  Que El es fiel y siempre cumple su palabra.

36.  ¿Cómo vivían los israelitas mientras Josué vivía?  -- Ellos adoraron al Señor, su

       Dios, mientras que Josué vivía. 

37.  ¿Qué nos enseña eso sobre el carácter de Josué?  --  La vida de Josué nos muestra

       que él creía que Dios era soberano en su vida.  El obedeció a Dios y le ayudó a su

       pueblo a seguir a Dios solamente.

38.  ¿Ahora, quién puede relatar esta historia?

 

Esta historia se encuentra en los libros de Deuteronomio, Josué, y Jueces