EL BECERRO DE ORO

Estudio 27

 

Texto:   Exodo 32:1-35; 34:4-14

 

Temas:  Hay un solo Dios; Dios lo sabe todo

 

El Becerro De Oro                                                                 Exodo 32:1-35; 34:4-14

 

Moisés se quedó en el monte Sinaí cuarenta días y cuarenta noches recibiendo varias leyes e instrucciones de Dios.  

Al ver los israelitas que Moisés tardaba en bajar del monte, le dijeron a Aarón:  -- Anda, haznos dioses que nos guíen, porque no sabemos qué le ha pasado a este Moisés que nos sacó de Egipto. –

Y Aarón les contestó:  -- Quítenles a sus mujeres, hijos e hijas, los aretes de oro, y traíganmelos aquí. --  Así, Aarón los recibió, y fundió el oro, y con un cincel lo trabajó hasta darle la forma de un becerro.  Entonces todos dijeron:  -- ¡Israel, este es tu dios, que te sacó de Egipto! --  Cuando Aarón vio esto, contruyó un altar ante el becerro, y luego gritó:  -- ¡Mañana haremos fiesta en honor al Señor!

Al día siguiente ellos, ofrecieron sacrificios.  Después el pueblo se sentó a comer y beber, y luego se levantaron a divertirse.  Entonces el Señor le dijo a Moisés:

-- Anda, baja porque tu pueblo, el que sacaste de Egipto, se ha echado a perder.  Muy pronto se han apartado del camino que yo les orderené seguir.  Esta gente es muy terca.   ¡Ahora déjame en paz, que estoy ardiendo de enojo y voy a acabar con ellos!  Pero de ti voy a hacer una gran nación! –

Moisés, sin embargo, trató de calmar al Señor su Dios:  -- Señor, ¿Cómo vas a dejar que digan los egipcios: ‘Dios los sacó con la mala intención de matarlos en las montañas’?  Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo y les dijiste:  ‘Haré que los descendientes de ustedes sean tan numerosos como las estrellas del cielo, y toda esta tierra que les he prometido a ustedes se la daré como su herencia para siempre.’ –

El Señor no hizo daño a su pueblo.  Entonces Moisés bajó del monte, trayendo en sus manos las dos tablas de la ley.  Dios mismo había grabado lo que estaba escrito en ellas.

En cuanto Moisés se acercó al campamento y vio el becerro y los bailes, ardió de enojo y arrojó de sus manos las tablas, haciendolas pedazos al pie del monte; en seguida agarró el becerro y lo arrojó al fuego, luego lo molió hasta hacerlo polvo, y el polvo lo roció sobre el agua; entonces hizo que los israelitas bebieran de aquella agua.  Y le dijo a Aarón:  -- ¿Qué te hizo este pueblo, que le has hecho cometer un pecado tan grande? –

Y Aarón contestó:  -- No te enojes conmigo.  Tú bien sabes que a esta gente le gusta hacer lo malo.  Ellos me dijeron:  --‘Haznos un dios que nos guíe.’  Ellos me dieron el oro, yo lo eché en el fuego, ¡y salió este becerro! –

Moisés se fijó en que el pueblo estaba desenfrenado y expuesto a las burlas de sus enemigos, pues Aarón no lo había controlado, así que dijo: -- Los que estén de parte del Señor, júntense conmigo. –

Y todos los levitas se le unieron.  Entonces Moisés les dijo: -- Así dice el Señor, el Dios de Israel: ‘Tome cada uno de ustedes la espada.” –

Los levitas cumplieron las órdenes de Moisés, y ese día mataron como tres mil hombres.

Al día siguiente, Moisés volvió a donde estaba el Señor en el monte, y le dijo:  -- Realmente el pueblo cometió un gran pecado al hacerse un dios de oro.  Yo te ruego que los perdones; pero si no los perdonas, ¡borra mi nombre del libro que has escrito! –

 Pero el Señor le contestó: -- Solo borraré de mi libro al que peque contra mí.  Anda, lleva al pueblo al lugar que te dije.  Mi ángel te guiará.  –

Y el Señor envió una plaga sobre el pueblo por haber adorado al becerro que Aarón les hizo.

Más tarde, Moisés cortó dos tablas de piedra iguales a las primeras y subió al monte Sinaí, tal como el Señor se lo había ordenado.  Entonces el Señor bajó en una nube y estuvo allí con Moisés.  Rápidamente Moisés se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y adoró al Señor diciendo: -- ¡Señor!  ¡Señor! Si en verdad me he ganado tu favor, acompáñanos.  Esta gente es realmente muy terca, pero perdónanos nuestros pecados y maldad, y acéptanos como tu pueblo.

El Señor dijo: -- Pongan atención: yo hago ahora una alianza ante todo tu pueblo.  Voy a hacer cosas maravillosas que no han sido hechas en ninguna otra nación de la tierra, y toda la gente entre la que ustedes se encuentran verá lo que el Señor puede hacer. No hagan ningún pacto con los que viven en el país al que van a entrar.  No adoren a ningún otro dios, porque el Señor es celoso.  Su nombre es Dios celoso.  -- 

Sí, así es.  Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios.  Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.

 

Preguntas:

 

1.  ¿Cuantós días y noches se quedó Moisés recibiendo las leyes y instrucciones de Dios

     en el monte Sinaí?   --  Moisés se quedó allí cuarenta días y noches.

2.  Cuando el Señor dejó de hablar con Moisés, ¿qué le entregó?  -- El le entregó dos

     tablas de piedra con la ley escrita.

3.  ¿Quién escribió la ley en estas dos tablas de piedra?  -- Dios.

4.  Al ver los israelitas que Moisés tardaba en bajar del monte, ¿que le dijeron ellos a

     Aarón?  -- Ellos le dijeron:  -- Anda, haznos dioses que nos guíen, porque no sabemos

     qué le ha pasado a este Moisés que nos sacó de Egipto. -- 

5.  ¿Qué pidió Aarón del pueblo?  --  El pidió que los israelitas traigan los aretes de oro

     de sus mujeres, hijos e hijas. 

6.  ¿Qué hizo Aarón con los aretes de los israelitas?  --  El fundió el oro, y con un cincel

     lo trabajó hasta darle la forma de un becerro. 

7.  ¿Cómo respondieron los israelitas cuando ellos vieron el becerro de oro?  --  Todos

     dijeron:  -- ¡Israel, este es tu dios, que te sacó de Egipto! -- 

8.  ¿Eso que los israelitas dijeron, era la verdad?  -- No.  ¿Quién les sacó de Egipto?  --

     Dios.

9.  Entonces, cuando Aarón eschuchó esto, contruyó un altar ante el becerro, y luego

     gritó al pueblo:  -- ¡Mañana haremos fiesta en honor del Señor!  El siguiente día, ¿qué

     hizo el pueblo de Israel en su fiesta?  -- Ellos ofrecieron sacrificios en el altar ante el

     becerro, diciendo que este era el dios que les sacó de Egipto.  Después el pueblo se

     sentó a comer y beber, y luego se levantaron a divertirse. 

10.  ¿Dios sabía lo que estaba pasando en el campamento de los israelitas abajo del  

       monte?  --  Sí, El sabía.  El le informó a Moisés que los israelitas estaban adorando el  

       becerro de oro.

11.  ¿Qué quería hacer Dios con su pueblo?  --  El quería destruirlos completamente y

       hacer otra gran nación empezando otra vez con Moisés. 

12.  ¿Por qué Dios estaba ardiendo de enojo?  --  Porque El aborrece el pecado.  Su

       pueblo quería adorar a otro dios en vez que al Dios verdadero.

13.  ¿Cuáles de los diez mandamientos estaban desobedeciendo los israelitas?  -- Ellos

       desobedecieron el primer mandamiento que dice:  ‘No tengas otros dioses aparte de

       mi.’

14.  ¿Cómo trató de calmar Moisés a Dios?  --  El pidió que Dios no haga ningún daño a

       su pueblo.  El le dijo: -- Señor, ¿Cómo vas a dejar que digan los egipcios: ‘Dios los

       sacó con la mala intención de matarlos en las montañas’?  Acuérdate de tus siervos

       Abraham, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo y les dijiste:  ‘Haré que los

       descendientes de ustedes sean tan numerosos como las estrellas del cielo, y toda esta

       tierra que les he prometido a ustedes se la daré como su herencia para siempre.’ --

15.  ¿Qué pasó cuando Moisés bajó del monte y vio el becerro y los bailes del pueblo?  

       --  El ardió de enojo y arrojó de sus manos las tablas, haciendolas pedazos al pie del

       monte.

16.  ¿Qué hizo Moisés con el ídolo de oro?  --  El agarró el becerro y lo arrojó al fuego,

       luego lo molió hasta hacerlo polvo, y el polvo lo roció sobre el agua.

17.  ¿Qué hizo Moisés con este polvo del becerro de oro?  --  El hizo que los israelitas

       bebieran de aquella agua que contenía el polvo del becerro. 

18.  Cuándo preguntó Moisés a Aarón por qué el había hecho cometer un pecado tan

       grande, ¿cómo respondió Aarón?  -- Aarón le dijo:  -- No te enojes conmigo.  Tú bien

       sabe que a esta gente le gusta hacer lo malo.  Ellos me dijeron:  --‘Haznos un dios

       que nos guíe.’  Ellos me dieron el oro, yo lo eché en el fuego, ¡y salió este becerro! --

19.  Moisés llamó al pueblo a juntarse con el Señor y con él.  Todos los levitas se le

       unieron.  Cumpliendo las órdenes de Moisés, ¿qué hicieron estos sacerdotes?  --

       Ellos mataron como a tres mil hombres entres los Israelitas.

20.  ¿Había consecuencias por este pecado de idolatria?  -- Sí.

21.  Al sigiuente día, Moisés volvió a donde estaba el Señor en el monte.  ¿Qué pidió

       Moisés a Dios?  -- El pidió que Dios perdone la idolotria de los israelitas, o si no, que

       borra su nombre del libro que había escrito. 

22.  ¿Cómo respondió Dios a Moisés?  -- Dios le dijo: -- Solo borraré de mi libro al que

       peque contra mí.  Anda, lleva al pueblo al lugar que te dije.  Mi ángel te guiará.  –

23.  Por el pecado que los israelitas cometiéron, ¿cómo los castigó Dios?  -- El Señor  

       envió una plaga sobre el pueblo por haber adorado al becerro que Aarón les hizo.

24.  Más tarde, Moisés cortó dos tablas de piedra iguales a las primeras y subió al monte

       Sinaí, tal como el Señor se lo había ordenado.  Después de adorar a Dios, ¿qué pidió

       Moisés de Dios?  -- Moisés le dijo:  -- ¡Señor!  ¡Señor! Si en verdad me he ganado tu

       favor, acompáñanos.  Esta gente es realmente muy terca, pero perdónanos nuestros

       pecados y maldad, y acéptanos como tu pueblo.  --

 

25.  ¿Dios lo perdonó a su pueblo?  -- Sí.

26.  ¿Qué quería hacer Dios con los israelitas?  --  El hizo una alianza nueva con su

       pueblo.  El quería que los israelitas vean las cosas maravillosas que iba a hacer en

       medio de ellos.

27.  ¿Qué advertencia le dio Dios a su pueblo acerca de los que viven en el país al que

       ellos iban a entrar?  -- Dios les dijo que ellos no deberían hacer ningún pacto con esa

       gente para que no caigan en idolatria.  

28.  ¿Cómo se llama el país donde Dios estaba llevando a los israelitas?  --  Canaán.

29.  ¿Por qué Dios estaba llevando a su pueblo a Canaán?  --  Porque El quería cumplir 

       su promesa a Abraham, Isaac, y Jacob.

30.  ¿Por qué Dios le dijo a  Moisés que su nombre era ‘Dios celoso?’  -- Porque Dios no

       permite que su pueblo adore y sirva a otros dioses.

31.  ¿De qué manera nosotros nos comportamos como los Israelitas? 

32.  ¿Qué nos enseña esta historia sobre el cáracter de Moisés?  --

33.  ¿Qué nos enseña esta historia sobre Dios?  --

34.  ¿Ahora, quién puede relatar este estudio?

 

Esta historia se encuentra en el libro de Exodo en los capitulos 32 y 34