LA ULTIMA PLAGA Y LA SALIDA DE EGIPTO
Estudio 24
Texto: Éxodo 12-14
Temas: Hay un solo Dios; Dios es todo poderoso; Dios tiene compasión; Dios quería que su pueblo recuerda de Él y lo que Él hizo para rescatarlos; Dius cumple lo que dice
La Ultima Plaga y La Salida de Egipto Éxodo 12-14
Para que los isrealitas estén preparados a la llegada de la última plaga, el Señor habló en Egipto con Moisés y Aarón, y les dijo:
“Díganle a toda la comunidad Israelita lo siguiente: Cada uno de ustedes tomará un cordero o un cabrito por familia. El animal deberá ser de un año, macho y sin defecto. Lo matarán y tomarán luego la sangre del animal y la untarán por todo el marco de la puerta de la casa. Esa noche comerán la carne asada al fuego, con hierbas amargas y pan sin levadura. Ya vestidos y calzados, y con el bastón en la mano, coman de prisa el animal, porque es la Pascua del Señor. La sangre les servirá para que ustedes señalen las casas donde se encuentren. Y así, cuando yo hiera de muerte a los egipcios, ninguno de ustedes morirá, pues veré la sangre y pasaré de largo. Este es un día que ustedes deberán recordar y celebrar con una gran fiesta en honor del Señor. --
Entonces Moises mandó llamar a todos los ancianos israelitas y fueron e hicieron todo tal como el Señor se lo había ordenado.
A medianoche el Señor hirió de muerte al hijo mayor de cada familia egipcia, y también a las primeras crías de los animales. El faraón, sus funcionarios, y todos los egipcios, se levantaron esa noche, y hubo grandes gritos de dolor en todo Egipto. No había una sola casa donde no hubiera algún muerto. Esa misma noche el faraón mandó llamar a Moisés y Aarón, y les dijo:
-- Váyanse, apártense de mi gente, ustedes y los israelitas. Vayan a adorar al Señor, tal como dijeron. Llévense también sus ovejas y vacas, como querían, y váyanse. Y rueguen a Dios por mí.
Los egipcios apuraron a los israelitas para que se fueran pronto de su país, pues pensaban que todos iban a morir. Los israelitas sacaron la masa, todavía sin levadura, y con artesa y todo la envolvieron en sus ropas y se la echaron al hombro. Además, siguiendo las órdenes de Moisés, les pidieron a los egipcios objetos de oro y plata, y vestidos. El Señor hizo que los egipcios dieran de buena gana todo lo que los israelitas pedían, y así los israelitas despojaron a los egipcios.
Así los israelitas salieron de Egipto. Sin contar mujeres y niños, eran como seiscientos mil hombres de a pie, en edad militar. Con ellos se fue muchísima gente de toda clase, además de muchas ovejas y vacas. Los israelitas habían vivido en Egipto cuatrocientos treinta años. Esa noche el Señor estuvo vigilante para sacarlos de Egipto. Esa es la Pascua del Señor.
Después de salir, Moisés le dijo al pueblo: --Acuérdense de este día. Deberán celebrar la fiesta año tras año, recordando como el Señor los haya llevado a la tierra que ya había prometido a sus antepasados. Cuando el Señor los haya llevado a este país, tendrán que dedicarle todos sus primeros hijos varones y todos los primeros machos que les nazcan a sus animales, porque pertenecen al Señor. Y cuando el día de mañana sus hijos les pregunten: ‘¿Qué quiere decir esto?’, les responderán: ‘El Señor nos sacó con gran poder de Egipto, donde vivíamos como esclavos. Cuando el faraón se puso terco en no dejarnos salir, el Señor hirió de muerte al hijo mayor de cada familia egipcia y todas la primeras crías de sus animales; por eso le ofrecemos al Señor todos los machos que nacen primero, y damos una ofrenda como rescate por nuestro hijo mayor. –
Entonces, los israelitas salieron de Egipto. De día, el Señor los acompañaba en una columna de nube, para señalarles el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos.
Cuando el rey de Egipto recibió aviso de que los israelitas se habían escapado, el y sus funcionarios cambiaron de parecer en cuanto a ellos, y se dijeron: --¿Como pudimos permitir que los israelitas se fueran y dejaran de trabajar para nosotros? -
En seguida el faraón, y los egipcios con todo su ejército, con 600 carros y caballería, salieron a perseguir a los israelitas, y los alcanzaron a la orilla del Mar Rojo, donde estaban acampados. Cuando los israelitas se dieron cuenta de que el faraón y los egipcios se acercaban, tuvieron mucho miedo y pidieron ayuda al Señor. Y a Moisés le dijeron:
-- ¿Acaso no había sepulcros en Egipto? ¿Para qué nos sacaste de allá para hacernos morir en el desierto? ¿Por qué nos sacaste de Egipto? Esto es precisamente lo que te decíamos en Egipto: ‘Déjanos trabajar para los egipcios. ¡Más nos vale ser esclavos de ellos que morir en el desierto!’ –
Pero Moisés les contestó: -- No tengan miedo. Manténganse firmes y fíjense en lo que el Señor va a hacer hoy para salvarlos, porque nunca más volverán a ver a los egipcios que hoy ven. Ustedes no se preocupen, que el Señor va a pelear por ustedes.
Entonces, el Señor le dijo a Moisés: -- ¡Ordena a los israelitas que sigan adelante! Y tú, levanta tu bastón, extiende tu brazo y parte el mar en dos, para que los israelitas lo crucen en seco. Yo voy a hacer que los egipcios se pongan tercos y los persigan; entonces mostraré mi poder para que los egipcios sepan que yo soy el Señor.
En ese momento el ángel de Dios y la columna de nube cambiaron de lugar y se quedaron entre el ejército egipcio y los israelitas; para los egipcios era una nube oscura, pero a los israelitas los alumbraba. Por eso los egipcios no pudieron alcanzar a los israelitas en toda la noche.
Moisés extendió su brazo sobre el mar, y el Señor envió un fuerte viento que sopló durante toda la noche y partió el mar en dos. Por tierra seca lo cruzaron los israelitas, entre dos murallas de agua.
Toda la caballería y los carros del faraón entraron detrás de ellos, y los persiguieron hasta la mitad del mar; pero a la madrugada el Señor provocó un gran desorden entre el ejército de los egipcios; descompuso además las ruedas de sus carros, de modo que apenas podían avanzar.
El Señor le dijo a Moisés: -- Extiende tu brazo sobre el mar, para que el agua regrese y caiga sobre los egipcios. – Y Moisés lo hizo como Dios le había ordenado y el agua volvió a su cauce normal. Cuando los egipcios trataron de huir, se toparon con el mar, y así el Señor los hundió en él. Ni un solo soldado del faraón quedó vivo.
En aquel día el Señor salvó a los israelitas del poder de los egipcios. Al ver los israelitas el gran poder que el Señor había desplegado contra Egipto, mostraron reverencia ante el Señor y tuvieron confianza en él y en su siervo Moisés.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. Para prepararse para la última plaga, ¿qué tenían que hacer los israelitas? ---- Ellos
tenían que tomar un cordero o un cabrito por familia. El animal sería de un año,
macho y sin defecto. Ellos tenían que guardarlo hasta el día designado y cada uno en
Israel tenia que matarlo al atardecer. Después, tomarían la sangre del animal y la
untarían por todo el marco de la puerta de la casa donde comerian el animal.
2. ¿Qué señaló la sangre del animal en el marco de la puerta? ---- Esta sangre señaló
que esa casa pertenecia a uno de los israelitas. La sangre era una garantía para salvar
sus vidas.
3. ¿Cuál eran la comida que los israelitas tenían que comer en esa noche? ---- Esa
noche comerían ese cordero o cabrito asado al fuego, con hierbas amargas y pan sin
levadura.
4. ¿Por qué ellos tenían que comer de prisa, estar vestidos, calzados, y con el bastón en
la mano? ---- Porque en éste día, los egipcios iban a echarles de sus país.
5. Para los israelitas, todo eso era un recuerdo y celebración en honor a Dios. ¿Cuál era
el nombre que Dios les dio para esta fiesta? ---- La Pascua.
6. ¿Y qué recordarían ellos con la Pascua? ---- Ellos recordarían cómo Dios les sacó de
Egipto con su poder, donde ellos vivían como esclavos.
7. ¿Cuándo tenían que celebrar la Pascua los israelitas? ---- Ellos tenían que celebrar la
Pascua cada año, generación tras generación.
8. El faraón y sus funcionarios sabían que Dios iba a herir de muerta al hijo mayor de
cada familia egipcia, y también a las primeras crías de los animales. ¿Dios cumplió su
palabra al faraón? ---- Sí.
9. Y también, esa misma noche el faraón mandó llamar a Moisés y Aarón, como Dios les
había dicho. ¿Qué les dijo el faraón esa última vez? ---- El les mandó que ellos se
vayan y que se aparten de su gente, con todos sus animales.
10. ¿Cómo despojaron los israelitas a los egipcios? ---- Les pidieron a los egipcios
objectos de oro y plata, y vestidos. Dios hizo que los egipcios dieran de buena gana
todo lo que los israelitas pedían.
11. Así los israelitas salieron de Egipto. ¿Cuántos eran ellos? ---- Sin contar mujeres y
niños, eran como seiscientos mil hombres de pie, de edad militar.
12. Desde la llegada de Jacob/Israel y su familia a Egipto, ¿por cuántos años habían
vivido los israelitas en Egipto? ---- Los israelitas habían vivido en Egipto
cuatrocientos treinta años.
13. ¿A donde estaba llevando Dios a su pueblo? ---- El los estaba llevando a Canaán, al
país que ya había prometido a sus antepasados.
14. En el futuro, cuando los hijos de los israelitas pregunten sobre la salida de Egipto,
que tendrían que decir ellos sobre la Pascua? ---- Ellos tendrían que contar a sus hijos como Dios los sacó con gran poder de Egipto, donde vivían como esclavos. Cuando el faraón se puso terco en no dejarles salir, el Señor hirió de muerte al hijo mayor de cada familia egipcia y a todas la primeras crías de sus animales.
15. ¿Cómo iban a dedicar los israelitas a los primeros machos de todos sus animales a
Dios? ---- Iban a presentarlos en sacrificio a Dios.
16. Entonces, para dedicar a sus primeros hijos a Dios, ¿qué deberían hacer los
israelitas? ---- En el lugar de sacrificar a sus hijos, ellos deberían matar un animal
como rescate por ellos.
17. En su salida de Egipto, ¿cómo los acompañaba Dios a los israelitas? ---- El los
acompañaba en una columna de nube, para señalarles el camino; y de noche, en una
columna de fuego, para alumbrarlos. Así pudieron viajar día y noche.
18. ¿Qué nos muestra eso acerca de Dios? ---- El estaba con ellos y mostró su amor por
ellos.
19. Cuando el rey de Egipto recibió noticia de que los israelitas se habían escapado, ¿qué
hizo él? El faraón, y los egipcios con todo su ejército, con 600 carros y
caballería, salieron a perseguir a los israelitas.
20. ¿Donde encontraron los egipcios a los israelitas? ---- Ellos los alcanzaron a la orilla
del Mar Rojo, donde estaban acampados.
21. ¿Qué pasó cuando los israelitas se dieron cuenta de que el faraón y los egipcios se
acercaban? ---- Ellos tuvieron mucho miedo y pidieron ayuda al Señor.
22. ¿Qué hizo Dios para ayudarles? ---- En ese momento el ángel de Dios y la columna
de nube cambiaron de lugar y se quedaron entre el ejército egipcio y los israelitas;
para los egipcios era una nube oscura, pero a los israelitas los alumbraba. Por eso
los egipcios no pudieron alcanzar a los israelitas durante toda la noche.
23. ¿Qué hizo Dios para salvar a los israelitas? ---- Dios mandó a Moisés que él
extendiera su bastón y parta el mar en dos, para que los israelitas lo crucan en seco.
24. ¿Los egipcios los persiguieron? ---- Sí.
25. En un acto final, ¿cómo mostró Dios su poder sobre los egipcios? ---- El ordenó que
Moisés extienda su brazo sobre el mar, para que el agua regrese y caiga sobre los
Egipcios.
26. Moisés hizo como Dios le había ordenado y el agua volvió a su cauce normal.
Después de eso, ¿cuántos de los egicipos se quedaron vivos? ---- Ni un solo soldado
del faraón quedó vivo.
27. Al ver los israelitas el gran poder que el Señor había desplegado contra Egipto,
¿cómo reacionaron? ---- Ellos mostraron reverencia ante el Señor y
tuvieron confianza en él y en su siervo Moisés.
28. Si usted hubiéra visto estos milgaros en la salida de Egipto, ¿los recordaría?
29. ¿Qué nos enseña esta historia sobre Dios?
30. Ahora, ¿quién puede relatar el estudio?
Esta historia se encuentra en el libro de Éxodo en los capitulos 12 al 14