LAS PLAGAS

Estudio 23

                     

Texto:  Éxodo 4-11

 

Temas:  El poder de Dios es más que el poder de los yatiris; Dios es creador de todo y por eso, lo puede controlar; Dios cumple lo que dice

 

Las Plagas                                                                                          Éxodo 4-11

 

            Después de su encuentro con Dios en la zarza que se quemaba sin consumirse,  Moisés tomó entonces a su esposa y a su hijo, los montó en un asno y regresó a Egipto.   Encontró a Aarón, su hermano, en el camino y le contó todas las cosas que el Señor le había ordenado decir.  Luego fueron los dos a reunir a los ancianos de Israel en Egipto, y Aarón les contó todo lo que el Señor había dicho a Moisés, haciendo además ante la gente las maravillas que Dios le había ordenado hacer. 

            La gente quedó convencida. Y al saber que el Señor había puesto su atención en ellos y que había visto cómo sufrían, se inclinaron en actitud de adoración.

            Después de esto, Moisés y Aarón fueron a decirle al faraón:  -- Así ha dicho el Señor, el Dios de Israel: ‘Deja ir a mi pueblo al desierto, para que hagan allí una fiesta en mi honor.’

            Pero el faraón contestó:  -- ¿Y quién es ‘el Señor,’ para que yo le obedezca y deje ir a los israelitas?  Ni conozco al Señor, ni tampoco voy a dejar ir a los israelitas.

            Entonces ellos dijeron:  -- El Dios de los hebreos ha venido a nuestro encuentro; así que vamos a ir al desierto, a una distancia de tres días de camino, para ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios.

            Pero el rey de Egipto les dijo:  --Moisés y Aarón, ¿por qué distraen a la gente de su trabajo?  ¡Vayan a seguir trabajando! 

            Este mismo día el faraón ordenó a los jefes de grupo sobre los israelitas:  -- Ya no les den paja a los israelitas para que hagan adobes, como se ha estado haciendo; ¡que vayan ellos mismos a recoger la paja!  Pero exíjanles la misma cantidad de adobes que han hecho hasta ahora.  ¡Ni un solo adobe menos!  Son unos holgazanes, y por eso gritan:  ‘¡Vayamos a ofrecer sacrificios a nuestro Dios!’ Hagan trabajar más duro a esa gente. --   

            Entonces Moisés dijo al Señor en oración:  -- Señor, ¿por qué tratas mal a este pueblo?  ¿Para qué me enviaste?  Desde que vine a hablar con el faraón en tu nombre, él ha maltratado aún más a tu pueblo, y tú no has hecho nada para salvarlo. 

            Y el Señor le contestó:  -- Ahora verás lo que voy a hacer con el faraón, porque solo por la fuerza los dejará salir de su país; es más, él mismo les dirá que se vayan.  Ve a decir a los israelitas que yo, el Señor, voy a librarlos de su esclavitud y de los duros trabajos a que han sido sometidos por los egipcios.  Desplegaré mi poder y los salvaré con grandes actos de justicia; los tomaré a ustedes como pueblo mío, y yo seré su Dios.  Los llevaré al país que prometí dar a Abraham, Isaac y Jacob, y que les daré a ustedes en propiedad.  Yo soy el Señor. --   

            Entonces, Moisés y Aarón fueron a ver al faraón, e hicieron lo que el Señor había ordenado:  Aarón arrojó su bastón al suelo delante del faraón y de sus funcionarios, y el bastón se convirtó en una serpiente.  Los sabios y magos del faraón, con sus artes mágicas hicieron también lo mismo.   Pero el bastón de Aarón se comió los bastones de los sabios y magos.  A pesar de eso, el faraón se puso terco y no les hizo caso, tal como el Señor lo había dicho. 

            El siguiente día, Moisés habló al Faraón en la orilla del Río Nilo.   Moisés le dijo:  El Señor, el Dios de los hebreos, me ha enviado a decirte:  Deja ir a mi pueblo.  Aarón levantó su bastón y golpeó el agua del río a la vista del faraón y de sus funcionarios, y toda el agua se convirtió en sangre.  Los peces murieron, y el río apestaba tanto que los egipcios no podían beber agua de él.  ¡Había sangre por todo Egipto!  Pero los magos egipcios hicieron lo mismo por medio de sus artes mágicas, así que el faraón no les hizo caso a Moisés y Aarón.     

            Siete días después Aarón lo extendió el bastón y todo el país se llenó de las ranas que salieron de allí.  Estaban en las camas, en las casas, en los hornos y donde amasaban su pan.  Sin embargo, los magos hicieron lo mismo, y también trajeron ranas.  Dios hizo que murieran las ranas, pero el faraón no les hizo caso a ellos.

            Después, Aarón extendió su bastón y golpeó el polvo del suelo, y todo el polvo de Egipto se convirtió en mosquitos que atacaban a hombres y animales.  Los magos trataron también de producir mosquitos por medio de sus artes mágicas, pero no puderion.  Entonces los magos le dijeron al faraón:  ¡Aquí está la mano de Dios!  Pero el faraón no les hizo caso.

            Después, una espesa nube de tábanos invadió el palacio del faraón, y todo el territorio egipcio.  Dejaron el país completamente arruinado.  Pero, en la región de los israelitas no había ni un solo tábano. 

            Después Dios mandó una plaga en que el ganado egipcio murio,  una en que todos los egipcios quedaron cubiertos de llagas, y otra en que un granizo destrozó a los hombres, los animales, y las plantas.  Solo los israelitas se escaparon de estas plagas.  Pero el faraón no dejó ir a los israelitas.

            Y el Señor le dijo a Moisés:  Ve a ver al faraón, pues yo he hecho que él y sus funcionarios se pongan tercos para mostrarles las grandes maravillas que yo puedo hacer,  y para que tú les cuentes a tus hijos y nietos las forma en que me burlé de los egipcios, y las grandes maravillas que hice entre ellos.  Así, sabrán ustedes que yo soy el Señor.

        Después Dios hizo venir un viento que trajo langostas.  No quedó nada verde en ningún lugar en Egipto.  Y hubo una oscuridad tan grande en todo Egipto que, durante tres días, nadie podía ver a su vecino ni moverse de su lugar.  En cambio, en todas las casas de los israelitas había luz.  Pero el Señor hizo que el faraón se pusiera terco y que no los dejara ir.

          El Señor le dijo a Moisés:  Todavía voy a traer otra plaga sobre el faraón y los egipcios.  Después de esto, el faraón no solo va a dejar que ustedes salgan, sino que él mismo los va a echar de aquí.  Pero ahora diles a lo israelitas que pidan a sus vecinos objetos de oro y plata. 

         El Señor hizo que los egipcios fueran muy amables con los israelitas, hasta los funcionarios de faraón consideraban a Moisés como un hombre extraordinario.

          Moisés dijo al faraón:  -- Así ha dicho el Señor:  ‘A la medianoche pasaré por todo Egipto, y morirá el hijo mayor de cada familia egipcia, desde el hijo mayor del faraón que ocupa el trono, hasta el hijo mayor de la esclava.  También morirán todas las primeras crías de los animales.  En todo Egipto habrá gritos de dolor, como nunca los ha habido ni los volverá a haber.’  Entonces, van a pedirme:  ‘Váyanse, tú y toda la gente que te sigue.’  Y muy enojado, Moisés salió de la presencia del faraón.

Sí, así es.  Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios.  Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.

 

Preguntas:

 

1.  Después de su encuentro con Dios en la zarza ardiendo, ¿qué hizo Moisés?  ----  El

     tomó a su esposa y a su hijo, los montó en un asno y regresó a Egipto.

2.  ¿Qué llevaba Moisés en la mano?  ----  En la mano llevaba el bastón de Dios.

3.  Cuando, Moises y Aarón llegaron a Egipto, fueron los dos a reunir a los ancianos de

     Israel.  Aarón les contó todo lo que el Señor había dicho a Moisés, haciendo además

     ante la gente las maravillas que Dios le había ordenado hacer.  ¿Quedaron

     convencidos los ancianos de Israel?  ---- Sí.

4.  ¿Qué sabían los ancianos de Israel acerca de Dios?  ----  Ellos ya sabían que el Señor

     había puesto su atención en ellos y que había visto cómo sufrían.

5.  Para mostrar su gratitud, ¿qué hicieron los anicianos?  Ellos se inclinaron en actitud

     de adoración a Dios.

6.  Después de esto, Moisés y Aarón fueron a decirle al faraón que el Señor, el Dios de

     Israel, quería que su pueblo vaya al desierto para que haga allí una fiesta en su honor.

     De escuchar eso, ¿cómo respondió el faraón?  ----  El les dijo:  ‘¿Y quién es ‘el

     Señor,’ para que yo le obedezca y deje ir a los israelitas?  Ni conozco al Señor, ni

     tampoco voy a dejar ir a los israelitas.  Moisés y Aarón, ¿por qué distraen a la gente

     de su trabajo?  ¡Vayan a seguir trabajando!’

7.  Entonces, ¿qué les dijo faraón a los jefes sobre los israelitas?  ---- El mandó que ellos

     ya no les den paja a los israelitas para que hagan adobes.  Aun así, los israelitas tenían

     que hacer la misma cantidad de adobes que estaban haciendo antes.  En fin, el trabajo

     de los  israelitas era más duro que antes.

8.  ¿Qué pasó cuando Aarón arrojó su bastón delante del faraón y sus funcionarios?  ---- 

     Su bastón se convirtó en una serpiente.

9.  Los sabios y magos del faraón, con sus artes mágicas hicieron también lo mismo con

     sus bastones.  Pero, ¿qué hizo el bastón de Aarón a los demás?  ----   El bastón de

    Aarón se comió los bastones de los sabios y magos del faraón.

10.  ¿Cuál era la primera plaga para afectar la nación de Egipto?  ----  El Río Nilo se

       convirtió en sangre.

11.  Después de eso, Dios mandó una plaga de ranas.  ¿Los magos egipcios hicieron lo

       mismo por medio de sus artes mágicas?  ---- Sí.

12.  Luego, Aarón extendió su bastón y golpeó el polvo del suelo, y todo el polvo de

       Egipto se convirtió en mosquitos que atacaban a hombres y animales.  ¿Pudieron

       hacer los magos lo mismo por medio de sus artes mágicas?  ---- No.

 13. ¿Qué dijeron los magos al faraón?  ----  Ellos le dijeron: ‘¡Aquí está la mano de

       Dios!

14.  ¿Los magos del faraón tenían poder por medio de sus artes mágicas?  ----  Sí.

15.  ¿Quién tenía más poder, los magos del faraón o Dios?  ---- Dios.

16.  ¿Cuáles son las otras plagas que Dios mandó al faraón y los egipcios?  ----  Habían

       las plagas de tábanos, de ganado, de llagas, de granizo, de langostas, y de la

       oscuridad.

17.  ¿Esas plagas afectaron a los israelitas?  ---- No, solamente a los egipcios.

18.  ¿Por qué Dios pudo controlar a estas cosas de la naturaleza?  ----  Porque El es el

       dueño de la naturaleza.

19.  ¿Por qúe Dios mandó estas plagas sobre los egipcios?  ----  Porque el faraón no quizo

       permitir que los israelitas salgan de Egipto.  También, Dios quería mostrarles las

       grandes maravillas que El podia hacer por su poder.

20.  Después de mandar las plagas a los egipcios, Dios les dijo a Moisés y Aarón que El

       iba a mandar una plaga más.  Y con esta plaga, el faraón iba a echarlos de Egipto.

       ¿Qué tenían que pedir los israelitas de sus vecinos egipcios?  ----  Ellos tenían que

       pedir a sus vecinos objetos de oro y plata.  Dios hizo que los egipcios fueran muy

       amables con los israelitas.

21.  ¿Cuál sería la última plaga?  ---- Moisés y Araón le dijeron a faraón que a la

       medianoche Dios pasará por todo Egipto, y morirá el hijo mayor de cada familia

       egipcia, desde el hijo mayor del faraón que ocupa el trono, hasta el hijo mayor de la   

       esclava.  También morirán todas las primeras crías de los animales.  En todo Egipto

       habría gritos de dolor, como nunca los ha habido ni los volvera a haber.

22.  ¿Qué nos enseña esta historia sobre Dios?

23.  Ahora, ¿quién puede relatar el estudio?

 

Esta historia se encuentra en el libro de Éxodo capitulos 4 al 11